URGENTE – Rechazo a la violencia preelectoral en el Cauca

Las violencias han vuelto a quitar la tranquilidad a nuestras vidas, las de nuestras familias y comunidades en diferentes puntos del Cauca y del Valle del Cauca. Una vez más, nos llena de tristeza ver el recrudecimiento de las acciones armadas contra la población civil en nuestro territorio.

Las mujeres, jóvenes y personas LGTBI indígenas, negras, campesinas y firmantes de paz, tanto de contextos rurales y urbanos, que hacemos parte de Conspirando por la Paz rechazamos rotundamente estos hechos de violencia que han dejado un elevado número de víctimas y personas heridas a lo largo de esta guerra que no es nuestra.  Cualquier ataque deliberado a la población civil es siempre un crimen. Nos solidarizamos con cada una de las personas y familias que resultaron afectadas.

En este contexto electoral debemos hacer una lectura crítica de estos hechos. Las derechas renovadas quieren seguir sembrando miedo, zozobra y terror en nuestra sociedad caucana haciendo un llamado “a la guerra”. Pero de esta guerra ya hemos tenido bastante estos meses. Su llamado es una pura apariencia electoral, porque saben que bombardear más y meter mil soldados más es una estrategia inútil para resolver un conflicto como el que tenemos en el Cauca. No dejaremos que estos hechos de violencia que hoy enlutan a nuestras familias sean utilizados para el plan de muerte que las élites de este país quieren seguir sembrando.

Repudiamos estos hechos con tristeza y decisión. Las organizaciones populares que impulsamos la solución política y el diálogo no abandonamos nuestra posición: por más difícil que sea el diálogo con actores armados tan complejos como los que existen en el departamento, es la única alternativa viable para disminuir las víctimas y para proteger al movimiento social y popular.

Por supuesto que el gobierno nacional está en el deber de garantizar la seguridad a las comunidades. Pero, como ha dicho el propio presidente Gustavo Petro: solo la seguridad humana es sostenible. Instamos al presidente Petro a no caer en las tentaciones militaristas: se trata de una “solución” que lleva más de medio siglo sin funcionar.

Desde aquí, en el norte del Cauca, seguimos defendiendo la vida y nuestro derecho a vivirla libres de todo tipo de violencias. Las mujeres, la personas LGBTI y los jóvenes del departamento del Cauca seguiremos insistiendo en que la militarización de la vida no es la salida.

A los grupos armados les exigimos el respeto a la población civil. Sin excusas. Y los llamamos a acudir a la invitación que, desde el movimiento social de mujeres y personas LGBTI caucano estamos haciendo para sentarnos a dialogar y construir los acuerdos que sean necesarios para cerrar este ciclo de muerte.

Hacemos un llamado a todas las organizaciones sociales populares del Cauca y del país para que rodeemos los esfuerzos de construcción de paz en los que venimos avanzando en nuestros territorios.

Porque con la guerra nadie gana, seguiremos tejiendo el cambio. Este es el tiempo de la vida y el tiempo para seguir insistiendo en que la paz es la única salida. El suroccidente es nuestro: de las comunidades, de los pueblos, de los barrios, de las veredas y de las organizaciones sociales y populares.

La paz es el único camino para preservar las organizaciones sociales del Cauca. Este propósito es vital en momentos en que la extrema derecha se cierne sobre nuestra historia.

¡Porque ya conocimos la Guerra, llegó la hora de conocer La Paz!

En el Cauca seguiremos Conspirando por La Paz

Conspirando Por la Paz
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